Sobre la Publicidad nativa

La publicidad nativa se ha convertido en la última gran tendencia del panorama “marketero”. El aumento de la saturación publicitaria ha llevado a los anunciantes a buscar nuevas maneras menos intrusivas de acercarse al cliente e incluir contenidos relevantes dentro de publicaciones prestigiosas se ha convertido en una práctica cada vez más habitual.

Con la proliferación de esta tendencia “marketera” surge una duda, ¿cómo afecta la inclusión de este tipo de publicidad a una publicación?, ¿la hace menos creíble?

Un estudio se ha hecho esta pregunta y la conclusión es de lo más interesante.

La idea generaliza en torno a la publicidad nativa es que desprestigia a las publicaciones en las que se incluye porque los lectores se sienten engañados, pero un estudio en el que han participado 250 encuestados divididos en dos grupos de edad, uno de entre 18 y 25 años, y otro de más de 45 años, ha demostrado lo contrario.

La diferencia entre ambos grupos no es demasiado grande, y es remarcable comprender que ambos aceptan la publicidad nativa con bastante naturalidad, comprendiendo la necesidad de los medios de buscar nuevas formas de financiamiento para hacer frente a la ‘cultura del todo gratis’.

La irrupción del native advertising en el mundo online está claramente impulsado por la aparición de las redes sociales y el descenso de la efectividad de la publicidad online más tradicional. El usuario percibe este tipo de publicidad (banners, pop-ups…) como un obstáculo que no añade ningún valor en su experiencia de navegación. En el año 2000 sólo el 9% de los banners atrajeron clicks, mientras que en 2012 esta cifra descendió hasta el 2%. Por lo tanto, es evidente la necesidad de nuevos canales para que el mensaje publicitario llegue a los actuales usuarios de internet. Y por eso mismo aparece la publicidad nativa.

Debido al carácter camaleónico de la publicidad nativa, estos contenidos suelen ir acompañados de una leyenda que nos advierte de que estamos ante un contenido publicitario, por muy editorial que nos pueda parecer. Esta advertencia no sólo se emplea por motivos éticos. Si un seguidor de la plataforma ve que la marca está destinando recursos a ofrecer contenido que añada valor a dicha web, y lo hace de forma respetuosa y no intrusiva, recordará dicha marca positivamente.

En definitiva, el native advertising nos da la opción de llegar a un público concreto y generar una respuesta positiva en ellos. En lugar de estorbar en su experiencia, añadimos valor a la misma, de manera que percibirán que nuestra marca conecta con sus intereses o valores.

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Comunicación en el “momento” del consumidor

Néstor Ahumada

Escritor invitado

Si usted es fan del “Football”,  sabe que el “Superbowl Weekend” es, fácilmente, el fin de semana más importante del año. Y aunque en sus 48 ediciones, la acción en el campo fue menos que competitiva (La Victoria de Seattle sobre Denver fue apabullante), la guerra mediática que se libró entre las marcas patrocinadoras fue mucho más intensa.

La artillería del mkt en tiempo real estuvo poderosamente desplegada, en todo su esplendor, durante el juego. El fuego cruzado no respetó incluso categorías de productos, la meta era conectarse a cualquier costo con el consumidor. Un ejemplo que encontré particularmente genial, fue una serie de notables tweets de Pizza DiGiorno, uno en particular leía este mensaje:

“YO, THIS GAME IS LIKE A DIGIORNO PIZZA BECAUSE IT WAS DONE AFTER TWENTY MINUTES”

El texto se traduce más o menos así: “Hey, este juego es como una Pizza DiGiorno porque, en solo 20 minutos, quedo listo (haciendo referencia a la dominancia de los Sea Hawks sobre los Broncos). Esta frase tuvo tal efecto que se retweeteo mas de 11,000 veces.

A medida que el mundo digital se integra al de las comunicaciones, es posible comunicar mensajes sobre sucesos que ocurren en la vida real, en tiempo real. Con ello, nacen oportunidades interesantes pero también expectativas que implican retos. Esas expectativas se reducen a la capacidad de la comunicación para resolver efectivamente 2 factores: la inmediatez y la relevancia de los contenidos.

La principal barrera para este tipo de marketing es que la infraestructura de las agencias y de los anunciantes, no es conducente para la implementación exitosa de una plataforma de comercialización-en-tiempo-real. Ambos actores están acostumbrados a los largos periodos de gestación que suceden previo al lanzamiento de una campaña tradicional.

Para hacer mkt-en-tiempo-real es necesario pensar y resolver con mayor rapidez. Esto se logra cuando se cuenta con personas que entiendan que el mensaje-en-tiempo-real se debe diseñar con el mismo sentido de urgencia que el de un equipo noticioso preparando una nota de última hora. Las marcas deben aprender a transmitir su mensaje clara y brevemente, desde pinterest hasta tweeter, condensando todo lo que son, lo que ofrecen y transmitirlo en 160 caracteres. En definitiva es necesario acelerar el ritmo de trabajo.

El mkt-en-tiempo-real se ha transformado en una de las formas más poderosas para que una marca cuente una historia y logre conectarse con el público. Si se va implementar con éxito, es fundamental considerar que, no se trata tanto de estar con el consumidor “en su tiempo”, sino de arrebatarle por un momento el rol protagónico, en su tiempo, con un mensaje oportunamente valioso para él.

 

Comunicación a través de la radio

MSc. Estuardo Godoy Búrbano

Dirección de Medios de Comunicación

Comercializadora de Medios

En nuestro país ha proliferado la radio de una manera altamente polarizada, tenemos repetidoras de los grupos que tradicionalmente transmiten  música, noticias y deportes, por otro lado existen grupos que comercializan emisoras locales, legales e independientes,  que no están afiliadas a ninguna organización específica y con una alta penetración en las localidades que sirven fuera de las cabeceras urbanas y áreas circunvecinas, sin embargo, las mismas no son sujeto de pauta ya que algunos aducen que no tienen cobertura, penetración y por ende audiencia, esto debido a que las empresas de medición de audiencias no cubren todas las localidades o sea 338 municipios existentes en el país.  Algunos contratistas de medios consideran que el nivel de consumo en el interior de la república no es significativo, sin embargo, el 48% de la población vive en el área rural y el otro 52% vive en áreas urbanas con alrededor de 10,000 habitantes.  Usted cree que la población  que está en el interior a más de 30 kilómetros de una cabecera municipal no compra agua pura, leche, jabón, detergentes, sal, arroz, azúcar, cerveza, aguas gaseosas, jugos, galletas?  O que los negocios de venta de repuestos, aceiteras, bancos, gasolineras, pinchazos, baterías, almacenes de electrodomésticos, ventas de comida, no consumen energía eléctrica?  Me pregunto si no se visten, no estudian, no construyen,  o no escuchan radio?

Pues la respuesta es sí consumen, si usted quiere, bajo una economía doméstica y no de alto consumo pero sí compran, sí generan transacciones y sí demandan productos, bienes y servicios, de tal forma que sí existe un potencial de mercado muy amplio: un estimado del 66% de nuestra población está en áreas fuera de la gran metrópoli.

En estas poblaciones la radio es un medio significativo con alta penetración y sintonía de programas locales con los que la audiencia se identifica al transmitir en el idioma materno del lugar, entonces su pauta dará  como resultado  que el nivel de demanda y consumo aumenten.

Los índices de audiencia de lo que tradicionalmente se contrata en espacios de pauta en  las emisoras de radio-cadena  tradicionales no alcanzan a todos los grupos objetivo y por lo tanto usted en mercadeo no logra sus metas.

Qué espera para romper el paradigma, contacte a su agencia de publicidad para que lo asesore también en la contratación de espacios en radios no tradicionales y mejorar sus resultados?   Utilice el idioma de la localidad y desarrolle otros mercados.

 

El consumidor tiene la respuesta

A la hora de comprar, multitud de factores influyen en la decisión final de los consumidores: la crisis, el triunfo de la Internet y el aumento de la competencia han cambiado para siempre la manera  en que consumen las personas.  Lo que nos trae la pregunta ¿Cuál es la diferencia entre los comerciantes triunfadores y los perdedores?

El nuevo consumidor está mejor informado, basa sus decisiones de compra en la investigación previa al producto que le interesa, toma en cuenta la opinión de amigos, familiares y compañeros de trabajo acerca del producto a comprar.    Además hoy se goza de mayor variedad  de fuentes informativas  para elegir, dado que existe una infinidad  de    de alternativas, lo que dificulta la labor de los comerciantes y “marketeros”; pero no todo está perdido, sólo hay que entender su psicología e impulsos.

Un interesante estudio realizado por Marketing Profs ha intentado descubrir qué es lo que diferencia a los triunfadores del mundo del consumo de otros para así comprender las claves de un comerciante hoy en día.

Del interesante estudio se han revelado siete características que separan a los ganadores del mundo de las ventas de aquellos que suelen quedar relegados a un segundo plano, y para llegar a esta conclusión se encuestó

1. Me ofrecieron nuevas ideas y perspectivas.

2. Colaboraron conmigo.

3. Me convencieron de que la compra me traería beneficios.

4. Me escucharon.

5. Comprendieron mis necesidades.

6. Me ayudaron a vencer obstáculos.

7. Me ofrecieron una solución adecuada a mis necesidades.

Ofrecer al consumidor una experiencia satisfactoria, personalizada y directa es clave para conseguir que éste se sienta atraído por el vendedor y vuelva a confiar a él en el futuro.

 

Vía www.marketingdirecto.com

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The Biggest loser

Sergio Dueñas

www.consumer-ca.com

Es un programa de TV que trata sobre los esfuerzos de personas con sobrepeso mórbido para reducirlo, y que con el apoyo de entrenadores personales logran increíbles resultados en tiempo record. 

Llama la atención que al pesarse por primera vez, ¡todos se sorprenden!   Incluso lloran al ver su peso, y no dejan de sorprenderse en todas las evaluaciones sobre lo mal que están.   Luego, cada semana, se pesan para establecer los mejores resultados y su efectividad en bajar de peso, y monitorean su mejoría general en salud.    

Las marcas también tienen un ciclo de vida y un nivel de “salud” que debería medirse y evaluarse continua y consistentemente para verificar su estado y determinar la necesidad de tomar decisiones con el objeto de asegurar su bienestar, fortalecerlas y extender su tiempo de vida.

Sin embargo, la falta de una “cultura de investigación de mercados” es un mal endémico en nuestro país.   Y no me refiero exclusivamente a empresas pequeñas o medianas que por razones de presupuesto toman decisiones a “puro feeling”, aunque den palos de ciego y vayan a prueba y error desperdiciando aún más recursos de los que “ahorran”.  Me refiero incluso a empresas grandes, con marcas que han alcanzado un lugar relevante a lo largo de los años, pero que se acostumbraron a hacer las cosas empíricamente, y a que la mejor decisión es la que toma el propietario o el director con 20 años en el puesto, porque “él conoce el mercado”;  y siguen utilizando las mismas campañas, promociones o estrategias de hace 10 años en un mundo que cambia de un minuto al otro.

Yo he visto caras de sorpresa cuando finalmente se “atreven” a investigar a los consumidores y descubren con sorpresa que no los conocen como creían; porque no hacen publicidad, eligen mal los medios o porque su publicidad no es relevante; que el producto de la competencia gusta más; que sus clientes están insatisfechos con sus servicios; o que su imagen ya no es lo que era; y la lista sigue y sigue. 

Muchas empresas vienen de fuera con otra mentalidad, más técnica, más científica,  y dan un valor primordial al conocimiento del consumidor y del mercado para tomar mejores decisiones;  y no deja de ser  infortunado ver que les coman el mandado a las empresas locales por su menosprecio a dicho conocimiento. Y la cuestión aquí es ¿cómo tomar decisiones acertadas si se carece de información básica del mercado, consumidores o clientes?   

El reto para las empresas nacionales está en dar el valor que merece al conocimiento del consumidor, para tomar mejores decisiones y evitar convertirse en los grandes perdedores, pues las marcas también se mueren.

¿Ser el primero o el mejor?

Néstor Ahumada

Escritor invitado

Aunque muchas empresas dan crédito al marketing como un factor clave en el éxito de sus ventas, la mayoría de ellas en realidad tienen la convicción de que “En el mercado, el mejor producto siempre gana” y consecuentemente, apuestan por la innovación como su verdadero enfoque de comercialización.

Aún en estos días, muchos ejecutivos creen que el marketing y  la publicidad son actividades auto gratificantes sin verdadera incidencia en sus resultados de ventas.  Y quizá tienen  algo de razón, después de todo, en la mezcla comercial, la primera variable es claramente el producto.

Pero quiero preguntarle: ¿Son las pilas Energizer mejores que Duracell?, ¿Es mejor Adidas que Nike ? 

Pregunte al consumidor y seguramente obtendrá un “No”.  Esto implicaría que el mejor producto gana en el mercado.¿No?  Lo interesante en este punto es que, en ambos casos, las marcas  #1,  siempre fueron además “primeras en la mente.” ¿Curioso no? Considere este otro ejemplo:

El consumidor percibe en su mente que el iPad de Apple fue la primera tablet en salir al mercado. ¿Es eso cierto? En absoluto. La primera tablet en salir al mercado fue la GRiDPad 2050 (1989). A esta le siguieron otras como la Pentop de Momenta (1991) y la ThinkPad 750p de IBM (1993). Pero poco importa cuál es la realidad, lo que realmente importa es lo que el consumidor piense.

 

Si tableta es el concepto que hay detrás del nicho de computadoras portátiles táctiles y el iPad es percibido como la primera en su especie, cuando alguien lea, escuche, o piense en el “tableta” inmediatamente le vendrá a la mente el iPad de Apple no Gridpad ni Pentop, IPAD. Poderoso… ¿No?

Ser percibido como el primero en la mente del consumidor representa liderar el mercado. Ser percibido como el primero significa que, en la mente del consumidor, su marca está íntimamente asociada con el concepto que representa ese nicho de mercado. En definitiva no se trata de ser el mejor sino de ser el primero. Lo importante es la percepción del consumidor: ¿Es realmente Volvo el coche más seguro del mercado? Puede ser, pero da igual, el consumidor así lo percibe y eso es lo que realmente importa.

¿Cuanto mejor puede ser un producto que otro en la misma categoría? Considerando la alta homogenización de los métodos productivos y las materias primas, no creo que la brecha sea tan grande. Se trata más bien de hacer estrategia para ser el primero. Sea el primero en la mente del consumidor y su marca será líder en el mercado.